“Si eres un apasionado del mountain bike, entenderás la emoción de descubrir nuevos territorios”

Cada ruta es una oportunidad para descubrir, explorar y sentir la naturaleza en su máxima expresión. En esta ocasión, me embarco en una segunda aventura por la serranía de Cuenca, más en concreto por el pintoresco pueblo Chillarón de Cuenca.

Uno de los aspectos que más valoro en mis rutas es la conexión con la montaña y conmigo mismo. La soledad de pedalear con mi ebike, me brinda momentos de reflexión mientras avanzo por caminos solitarios. Es una de esas pasiones que me motiva a explorar cada vez más

 Con la aplicación Komoot recién integrada en mi GPS, me aventuro a descubrir una nueva ruta por la zona oeste de la ciudad de Cuenca. La ruta me la descargo de la aplicación y promete ser emocionante, y no me decepcionó en lo absoluto. ¿Has probado Komoot? Es una aplicación que se está convirtiendo en mi aliada para planificar y rastrear rutas, ¡pronto compartiré más detalles de ella en un próximo post! Partiendo desde el centro del pueblo, se toma la carretera de Guadalajara para luego desviarse hacia Arcos de la Cantera. Allí, dejamos el asfalto atrás antes de llegar a esta población para sumergirnos en un laberinto de caminos entre campos de cultivo. Después de algunos zigzags y la fusión de varios caminos, nos encontraremos una senda estrecha que nos adentra en un bosque de carrascas.

La sorpresa es mayúscula: la senda se transforma en un espectacular singletrack de subida, con pasos técnicos con rockgardens, tramos empinados y zonas pedregosas. Es un tramo de unos 4 kilómetros que, con una ebike la verdad, subes con una sonrisa en el rostro. Quienes ya disfrutáis de una ebike sabéis lo gratificante que es realizar este tipo de subidas.

El singletrack llega a su fin y nos deja en una pista forestal, los lugareños les llaman «carril», y esta nos lleva lo alto de la majestuosa Sierra de Bascuñana. Siguiendo esta cresta disfrutaras de las vistas panorámicas durante unos cuantos kilómetros, en el GPS voy viendo que el track  conecta con una serie de pistas de descenso y creo que ya va marcando el inicio de mi regreso.

El descenso fue un deleite de pistas a través de paisajes cambiantes. Algunas secciones eran desafiantes y rotas, añadiendo adrenalina a la bajada. Finalmente, acabamos en la carretera de asfalto que nos lleva de vuelta al pequeño pueblo de Arcos de la Cantera y, desde allí, al punto de inicio de la ruta. Aunque el tramo final es por asfalto, el sabor de boca que te deja esta ruta supera con creces el aburrido tramo de carretera.

Con una longitud de 24 kilómetros, esta ruta circular resulta ideal para los días calurosos del verano. Su diseño puramente XC ofrece una experiencia divertida y sin complicaciones. Los encantadores bosques de carrascas y las impresionantes vistas desde las alturas son elementos que engrandecen esta aventura. Personalmente, la he incluido en mi lista de favoritas para repetir en el futuro. Si alguna vez te encuentras en esta zona, te animo a descargar el track desde mi perfil en Komoot y a lanzarte a esta emocionante ruta en Chillarón de Cuenca. ¡No te arrepentirás!

Track: Chillarón de Cuenca-tondos

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